- Descansar
- Esperar
- Contemplar
- Encontrarnos con los otros
Sin embargo, a día de hoy ciertos entes encargados del urbanismo y del espacio público exponen sus razones que ponen en duda el modelo de bancos, argumentando que no es un mobiliario necesario y menos aún dado su alto coste. A su vez argumentan que son elementos susceptibles de sufrir actos vandálicos o usos inadecuados de los mismos. Así mismo ofrecen como alternativa descansar en lugares como escalones, escaleras, bordes de fuentes, en el resalto de una acera, en el antepecho de un macetero o en el petril de una valla. Lo cual me hace pensar que realmente nunca se han parado a descansar, leer u observar en alguno de estos elementos, ya que resultan realmente incómodos si permaneces allí un periodo de tiempo de mas de 5 minutos.
Por suerte, aun quedan algunas voces con coherencia que se encuentran a favor de la necesidad de instaurar bancos dentro del espacio publico. Sobre todo porque las actividades alrededor del banco, suelen estar vinculadas al ocio o una filosofía vital de vida pausada, por este caso resulta un mobiliario de extrema importancia. Pero a pesar de esto hay muchos urbanistas que entienden que el banco entra en conflicto con la actividad cotidiana de hoy en día, ya que suponen una interrupción en la actividad cotidiana de producción y consumo.
Los bancos son una competencia para las terrazas de hostelería, ya que en un banco la actividad es gratuita y por lo tanto no consumes. Lo cual se convierte en un perjuicio para la economía y los agentes de comercio privado. Así mismo el hecho de sentarse en una terraza realizando las actividades de consumo requiridas, transmite un mensaje de actividad e integración en el sistema, mientras que sentarse en un banco público, se considera un acto tan sobrio y simple que puede sugerir alguna dificultad del poder adquisitivo. Aunque esta lectura se debe a la irrupción del comercio privado en forma de terrazas en el espacio público.
Los bancos son los responsables de una parte de la identidad del espacio público ya que realiza un servicio y una aportación de la imagen de la ciudad, sin embargo ultimamente se construyen mas como esculturas que como asientos, de esta manera se les resta utilidad y funcionalidad ante la estética.
Si no cambiamos el modelo de urbanismo, estamos perdidos, debemos retomar el espacio público.
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